Lo que puede dar de sí el dibujito de una tortuga...
Aprendamos a frenar el ritmo de nuestras vidas,
a caminar lento, seguro, y más intenso cuando...,
pero observando siempre bien todo lo que nos rodea.
¡Llamémosle gozo de disfrutar de los pequeños detalles!.
Reclamemos la calideza que hay en nuestros interiores
en el preciso instante en que la necesitemos, ¡sí queremos!,
ésta nos aportará el arropamiento necesario para seguir...
¡Llamémosle estar unido a la fuerza del Corazón y del Ser!.
Ahora podemos disfrutar siempre del gozo de saber
que nuestra casa ambulante está siempre a disposición
protegiéndonos del frio, del alejamiento, de la frustación,
facilitándonos la unión con la fuerza de la Vida...
Fer














